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El Movimiento Internacional 24 Horas de Alcohólicos Anónimos es un conjunto de Grupos de Alcohólicos Anónimos que funcionan las 24 horas del día, los 365 días del año, de servicios gratuitos y permanencia voluntaria, integrados única y exclusivamente por un conjunto de hombres y mujeres, enfermos alcohólicos todos ellos, que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo.

Reflexión del 1 de Octubre

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Para no dormirse en los laureles

“Es fácil descuidarnos en el programa espiritual de acción y dormirnos en nuestros laureles. Si lo hacemos, estamos buscando dificultades porque el alcohol es un enemigo sutil” (Alcohólicos Anónimos, Alcohólicos Anónimos)

Cuando sufro me es fácil mantenerme cerca de los amigos que he encontrado en el programa. Las soluciones contenidas en los doce pasos de A.A. me alivian de ese dolor. Pero cuando me siento bien y las cosas me van bien, puede que me duerma en mis laureles. Para decirlo sencillamente, me vuelvo perezoso y me convierto en el problema en lugar de en la solución. Tengo que ponerme en acción, hacer mi inventario: ¿dónde estoy y adónde voy? Un inventario diario me enseñará lo que tengo que cambiar para recuperar mi equilibrio espiritual. Admitir lo que encuentro dentro de mí, ante Dios y ante otro ser humano me mantiene honesto y humilde.

Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 28 de Septiembre

Amor sin condiciones

“La experiencia práctica demuestra que no hay nada que asegure tanto la inmunidad a la bebida como el trabajo intensivo con otros alcohólicos” (Alcohólicos Anónimos, Alcohólicos Anónimos)

El apadrinamiento me tenía reservadas dos sorpresas. Primero, que mis ahijados se preocuparan por mí. Lo que había creído que era gratitud era más bien amor. Querían que fuera feliz, que me desarrollara y permaneciera sobrio. El hecho de saber cómo se sentían más de una vez evitó que bebiera. Segundo, descubrí que podía amar a alguien responsablemente, con un respetuoso y auténtico interés por el desarrollo de esa persona. Antes de eso creía que mi capacidad para interesarme sinceramente por el bienestar de otra persona se había atrofiado por la falta de uso. Saber que puedo amar, sin avaricia ni inquietud, ha sido uno de los más preciados regalos que me ha dado el programa. La gratitud por este regalo me ha mantenido sobrio muchas veces.

 

Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 25 de Septiembre

Primero es lo primero

“Algunos de nosotros hemos recibido golpes muy fuertes para aprender esta verdad: Con empleo o sin empleo, con esposa o sin esposa, sencillamente no dejamos de beber mientras antepongamos la dependencia de otras personas a la dependencia de Dios” (Alcohólicos Anónimos, Alcohólicos Anónimos)

Antes de llegar a A.A., siempre tenía pretextos para beber una copa: “Ella dijo…”, “El dijo…”, “Me despidieron ayer…”, “Hoy conseguí un muy buen trabajo”. Ningún área de mi vida estaría bien si volviera a beber. Mi vida en sobriedad mejora cada día. Tengo que recordar siempre no beber, confiar en Dios, tal como yo lo concibo, y mantenerme activo en A.A. ¿Estoy poniendo hoy algo antes de mi sobriedad, antes de Dios o antes de A.A.?

 

Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 22 de Septiembre

Un “filón inagotable”

 “Como el demacrado explorador, después de apretarse el cinturón a la barriga vacía, hemos encontrado oro. La alegría que sentimos por la liberación de toda una vida de frustraciones no tuvo límites. Papá piensa que ha encontrado algo mejor que el oro. Durante algún tiempo puede ser que trate de abrazarse solo al nuevo tesoro. Puede ser que, de momento, no haya visto que apenas ha arañado un filón inagotable, que le dará dividendos solamente si lo trabaja el resto de su vida e insiste en regalar todo el producto” (Alcohólicos Anónimos, Alcohólicos Anónimos)

Cuando hablo con un recién llegado a A.A., mi pasado me mira directamente a la cara. Veo el dolor que hay en esos ojos esperanzados, extiendo mi mano y entonces se produce el milagro: Me alivio. Y cuando llego a tocar esa alma temblorosa, mis problemas se desvanecen.

 

Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 19 de Septiembre

Aceptación

 “Admitimos que no pudimos vencer al alcohol con los recursos que nos quedaban, así que aceptamos además el hecho de que la dependencia de un Poder Superior (aunque fuese únicamente nuestro grupo de A.A.) podía realizar este trabajo que nos era, hasta ese entonces, imposible. En cuanto pudimos aceptar plenamente estos hechos, comenzó nuestra liberación de la compulsión por el alcohol” (Bill W., Cómo lo ve Bill)

La libertad me llegó solamente con la aceptación de que podía poner mi vida y mi voluntad al cuidado de mi Poder Superior, a quien yo llamo Dios. La serenidad se empezó a filtrar en el caos de mi vida cuando acepté que lo que me estaba sucediendo era la vida misma y que Dios, tal como yo lo entiendo, me ayudaría en mis dificultades –así como en mucho más–. Desde entonces me ha ayudado en todas mis dificultades. Cuando acepto las situaciones como son, no como quiero que sean, entonces empiezo a crecer y a tener serenidad y tranquilidad de espíritu.

Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 16 de Septiembre

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Unidos venceremos o pereceremos

 “… ninguna otra asociación de hombres y mujeres ha tenido nunca una necesidad más urgente de eficacia continua y unión permanente. Nosotros los alcohólicos vemos que tenemos que trabajar juntos y conservarnos unidos o de lo contrario la mayoría de nosotros pereceremos” (Alcohólicos Anónimos, Alcohólicos Anónimos)

Así como los doce pasos están escritos en secuencia específica por una razón, también lo están las doce tradiciones. El primer paso y la primera tradición intentan inculcar en mí la suficiente humildad como para darme una oportunidad de sobrevivir. Juntos son la base sobre la que los siguientes pasos y tradiciones se construyen. Es un proceso de desinflamiento del ego que me permite crecer, como individuo a través de los pasos, y como miembro contribuyente de un grupo a través de las tradiciones. La total aceptación de la primera tradición me hace posible poner a un lado las ambiciones personales, los temores y la ira, cuando éstas están en conflicto con el bienestar común. Sin la primera tradición, tengo muy poca oportunidad de mantener la unidad requerida para trabajar eficazmente con otros y también corro el riesgo de perder las demás tradiciones, la comunidad y mi propia vida.

 Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 13 de Septiembre

Reparar el daño

“El buen juicio, escoger cuidadosamente el momento, el valor y la prudencia son las cualidades que necesitaremos para practicar el noveno paso” (Alcohólicos Anónimos, Doce pasos y doce tradiciones)

Hacer enmiendas puede verse de dos maneras: primera, reparar el daño, porque si yo he dañado la cerca de mi vecino, yo la “enmiendo”, y esto es una reparación directa; la segunda manera es modificar mi comportamiento, porque, si mis acciones han herido a alguien, yo hago un esfuerzo diario para no seguir causando más daños. “Enmiendo mis modos” y esto es una reparación indirecta. ¿Cuál es la mejor manera? La única manera correcta, siempre que al hacerlo no cause más daño, es hacer ambas cosas. Si el daño ya está hecho, simplemente “enmiendo mis modos”. Ponerme en acción de esta manera me asegura hacer enmiendas honestas.

 

Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 10 de Septiembre

¿Recuperación “por poder”?

“pero siempre se realizarán si trabajamos para obtenerlas” (Alcohólicos Anónimos, Alcohólicos Anónimos)

Algunas veces pienso: “Hacer estas reparaciones es ir demasiado lejos. Nadie debería tener que humillarse de esa manera”. Sin embargo, es esa misma humildad la que me acerca más a la luz del espíritu. A.A. es la única esperanza que tengo.

 Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 7 de Spetiembre

Nuestro lado de la calle

“Estamos aquí para barrer nuestro lado de la calle, comprendiendo que no podremos hacer nada que valga la pena hasta que lo hagamos, nunca tratando de decirle qué es lo que él debe hacer. No se discuten sus defectos; nos limitamos a los nuestros” (Alcohólicos Anónimos, Alcohólicos Anónimos)

Yo hice reparaciones a mi padre poco tiempo después de dejar de beber. Mis palabras cayeron sobre oídos sordos ya que lo había culpado por mis dificultades. Varios meses después hice reparaciones a mi padre otra vez. En esta ocasión escribí una carta en la que no lo culpaba y tampoco hice mención de sus faltas. Dio resultado, y por fin caí en la cuenta. Mi lado de la calle es todo de lo que soy responsable y, gracias a Dios y a A.A., este lado está limpio hoy.

Alcohólicos Anónimos, Reflexiones diarias

Reflexión del 4 de Septiembre

La oración

“Con mucha razón se ha dicho: ‘Casi los únicos que se burlan de la oración son aquellos que nunca han rezado con suficiente asiduidad’” (Alcohólicos Anónimos., Doce pasos y doce tradciones)

A veces, las máximas incluidas en los doce pasos y las doce tradiciones parecen tan obvias que se nos pasan desapercibidas su importancia y trascendencia. Es lo que sucede con esta contundente verdad del paso once.

 

Movimientos Internacional 24 Horas de Alcohólicos Anónimos

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